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Escrito por Jesús Ángel
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Sábado 06 de Diciembre de 2008 22:04 |
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Durante el invierno anochece muy pronto y la meteorología muchos días no nos permite entrenar en la carretera. En esos casos, si queremos entrenar no nos queda otra que utilizar el rodillo y pedalear en casa. Aunque hay rodillos que no hacen excesivo ruido, las vibraciones que produce la rueda pueden ocasionar molestias a los vecinos.
Antonio (alias persi), me comentó el método que utilizó él para reducir el ruido que hacía su rodillo. Es muy sencillo, consiste en recortar varios trozos de una tabla de las que se usan para ejercitar las piernas en la piscina y colocarlos en las patas del rodillo. Con ello conseguimos reducir las vibraciones del rodillo que se transmiten al suelo, y por tanto, el ruido que perciben los vecinos. Si el invento os convence, podéis utilizar un pegamento para fijar los trozos de tabla a las patas del rodillo y evitaros el tener que colocarlos cada vez que vayáis a entrenar.
Ya no hay excusa para no darle a los pedales |