A estas alturas del verano seguimos dando guerra, o intentándolo al menos, en las carreras. Tanto viaje empieza a cansar un poco, aunque lo cierto es que tenía ganas de participar en esta carrera. Mi esperanza era que con las vacaciones y lo avanzado de la temporada, el nivel de los demás corredores bajara un poco, pero me equivoqué 
Arija cuenta con una tradición ciclista que viene de lejos. He encontrado esta anécdota que cuenta el ciclista Jesús Loroño de cuando se encontró por primera vez con el Ágila de Toledo: " Fue en 1953, en una carrera en Arija (Burgos), en la que ví a un corredor muy tostado por el sol, estaba negro y parecía un gitano, comiendo tocino bajo un árbol. Me impresionó su aspecto, y le pregunté de dónde era y Bahamontes me dijo que era de Toledo. Llevaba una mochila cargada al hombro. Luego en la carrera finalizó segundo tras Carmelo Morales y me quedé siempre con aquella escena. No se me olvidó y más adelante fuimos unos grandes adversarios que dividimos a la afición.
Ojo como se preparaban antes, un buen pedazo de tocino y a darle a los pedales. Aquellos ciclistas sí que eran de otra pasta.
Bueno, al tema, volvamos a 2008.
Aunque tenia pensado ir hasta Arija con Dani, su caída del domingo pasado le dejó un poco tocado. y decidió no correr. No es nada grave, no os preocupéis, un pequeño golpe en una costilla con el manillar. Oscar y Javi ya han dado por finalizada la temporada, así que me fui yo sólo hasta Arija. Allí encontré a Luis, sólo estábamos él y yo.
La carretera desde Reinosa hasta Arija está en obras y en un estado lamentable. Menos mal que la carrera discurría por un circuito más al este: Arija, Sta. Gadea, Higón, Montejo, Amedo, Herbosa, S. Vicente. 21km que había que repetir cuatro veces. Había un premio de montaña y una meta volante.
Salimos unos 70 corredores. Aunque en la salida parecía que éramos pocos, ya en carrera el pelotón no parecía tan pequeño. En la salida había muchos conocidos: Puertas Video, Club Ciclista Robles, Velo Club Burgos, Scania, Centro Asturiano, Salcedo, Ibarreko. Estos dos últimos equipos eran los que contaban con más corredores. También tomó la salida la vallisoletana Rosa Bravo.
La salida fue muy rápida. El terreno picaba para arriba, a tres kilómetros había un pequeño repecho donde alguno aprovechó para atacar. Así, se fue por delante Koldo Gutiérrez (Centro Asturiano) con otro corredor. Por detrás se hizo otro pequeño grupo de corredores.
Luis y yo íbamos en el pelotón. Yo a cola y él en la mitad del paquete. Era difícil avanzar posiciones. Cuando se bajaba el ritmo el pelotón ocupaba toda la calzada, que era estrecha, y cuando se iba rápido había que gastar muchas fuerzas para avanzar. Los ataques se sucedían seguidos de algunos periodos de calma.
El premio de montaña estaba situado en un repecho durillo. Yo me quedé cortado las cuatro veces que pasamos por allí. Cosas de ir el último... En la tercera vuelta empecé la subida el primero del pelotón, pero se me salió la cadena y volví a quedar el último . Por suerte, después de la bajada el pelotón paraba y podía reintegrarme al mismo.
La bajada no entrañaba demasiado peligro, aunque había un par de curvas algo traicioneras. En la primera vuelta vi que Javier Romo (Univ. Valladolid) se salió de la carretera y, aunque trató de sujetar la bici por la cuneta, finalmente se fue al suelo con la mala suerte de golpear con alguna piedra y fracturarse la clavícula. Dentro de lo malo, la fratura parece limpia y no necesitará operación.
Como decía, aunque por delante seguía Koldo, ya en solitario, y el grupo de escapados, por detrás seguían los intentos de fuga. Luis lo intentó varias veces pero no encontró buena compañía. Yo también lo intenté en la tercera vuelta pero tampoco hubo suerte. En la cuarta vuelta me volví a quedar en el repecho y esta vez ya no hubo manera de alcanzar al pelotón.
Y eso fue todo. Después a esperar un buen rato a que saliera la clasificación y se entregasen los premios y después a la playa del embalse a tomar un poco el sol 
Hasta la próxima
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