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Página 1 de 5 Hoy ha sido la primera vez que he corrido en Frómista con buen tiempo. A diferencia de otros años donde el frío, el viento e incluso la lluvia no faltaban a la cita, hoy hemos disfrutado de un día soleado con una ligera brisa. A pesar de todo el recorrido ha hecho la carrera bastante dura y el viento, aunque no tenía la fuerza de otros años, sí que ha sido suficiente para provocar abanicos y hacer que el pelotón saltase en pedazos.
Por fortuna hoy tampoco ha habido caídas. La carrera la ha ganado Francisco Prieto (Orquín) que se quita la espinita de su segundo puesto ayer en Benavente.
Este año las inscripciones se trasladaron al restaurante Villa de Frómista. Parcicipación similar a la de ayer, con 166 corredores en la línea de salida. Salida con un ligero retraso sin demasiada importancia.
Comienzo de la carrera camino de Santoyo con Inelecma en cabeza y viento de costado por la izquierda que hizo que el pelotón se enfilase. Giro a la derecha camino de Támara con viento a favor y primer repecho de la jornada, bastante tendido. Seguimos a mil por hora hacia Valdespina y ya se veía algún grupillo escapado, pero con el pelotón pisándoles los talones. Nuevo giro a la derecha en Valdespina con dirección a Amusco. Tramo con viento lateral y pelotón nuevamente enfilado y rodando muy rápido. En Amusco nuevo giro a derechas para afrontar la primera subida al Magú con viento de cara.
En ese tramo el pelotón se agrupaba bastante. El viento que entraba de cara en el Magú hacía que no se tensase demasiado, al menos en la primera vuelta, aunque la subidita se las trae. Además, después de coronar hay que seguir apretando a los pedales para no perder contacto con el pelotón. Llegando a Frómista Juanjo hizo una exhibición saltando del grupo por la derecha como un avión, a pesar del viento de cara. En un plis plas alcanzó a un pequeño grupo que se había marchado por delante.
En la segunda vuelta, en el tramo Frómista - Santoyo fue cuando se rompió la carrera. Las fuerzas ya no eran las del principio y ahora sí que se rompió el pelotón formándose varios abanicos. Yo iba bien colocado en cabeza del pelotón, pero me fallaron las fuerzas y me descolgué provocando un corte (lo siento, pero me despisté). Me quedé en un grupo donde, como de costumbre, no hubo forma de ponerse de acuerdo para coger al pelotón y cada uno hacía la guerra por su cuenta. Estuvimos un rato tirando Oscar, Chuchi y yo. En ese grupo también iban Luis y Dani.
En el repecho de Támara perdí contacto con el grupo y seguí a relevos con el dorsal 60 (Ricardo). Poco antes de empezar la segunda ascensión al Magú me quedé sin gasolina y se me paró el motor. Por detrás me alcanzó Samuel y seguimos poco a poco hasta meta en compañia del dorsal 422 del Ciclos Corredor. Éste me dio un gel que me ayudó a recuperar un poco y poder llegar a meta.
Lo mejor de Frómista, las duchas y el categing, que este año fue en el restaurante. La pájara que había agarrado me dejó vacío, pero a base de sandwiches, tortilla, croquetas y bocadillos de jamón y queso, todo ello regado con cocacola, rellené los depósitos :-) No pude sacar fotos de la entrega de premios porque la clasificación se demoró muchísimo y nos tuvimos que ir. Lo peor la lentitud de las inscripciones, la lentitud de las clasificaciones y, como novedad este año, los dorsales de papel escritos a boli :-)
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