Día pasado por agua y carrera muy peligrosa por la lluvia, el asfalto y los corredores. Participación numerosa (unos 120, a ojo de buen cubero) con representación de equipos Castellano Leoneses, Asturianos y Madrileños principalmente. Victoria para el campeón del mundo Prieto (Getafe) en un apretado sprint con Felipe Rubio(C.C.Robles) que hizo segundo. Buena actuación de nuestro equipo con representación en cabeza sobre todo gracias a Dani y Luis. Tenemos que lamentar la caída de Juan Trapiello, que se dió un buen golpe en la tercera vuelta, le deseamos una pronta recuperación para poderle ver de nuevo sobre la bici.
A Benavente acudimos 9 corredores del equipo: Calonge, Dani, Luis, Oscar, Trapiello, Fernando, Indy, Berto y Fernando, acompañados por Antonio a los mandos del coche. También nos acompaño Rafa Simón para seguir la carrera desde el coche. Como acudieron bastantes familiares de corredores no había sitio para todos pero el equipo Velo Club Burgos tuvo la amabilidad de llevar a Rafa en su coche. ¡Muchas gracias!
La lluvia era nuestro principal temor cuando emprendimos la marcha camino de Benavente. En el viaje nos cayó un buen chaparrón, anticipo de lo que nos esperaba en la carrera. Al llegar a Benavente la meteorología mejoró ligeramente, pero la amenaza de la lluvia seguía muy presente. Por lo menos la temperatura no era demasiado baja. Tras realizar las inscripciones y tomar la decisión de la ropa que llevar en carrera, en mi caso culotte corto, manguitos y chaleco, empezamos a calentar. Poco antes de darse la salida cayó un pequeño chaparrón, parecía claro que la carrera transcurriría bajo la lluvia.
El recorrido estaba formado por un circuito de algo menos de 20 km al que había que dar cuatro vueltas. La única dificultad destacable era un repecho de unos 300 m situado al paso por Benavente. El resto del circuito era bastante plano y lo peor estaba en el Camino del Palero y la carretera de Vecinal. En ese tramo del recorrido el asfalto estaba en muy mal estado y además llovía muchísimo. A cada paso pinchaban unos cuantos.
Salimos neutralizados hasta la salida del pueblo. Se salía cuesta abajo y el coche que controlaba la carrera se adelantó unos metros. La gente estaba bastante nerviosa y algunos interpretaron que ya se había dado la salida, lo cual creó bastante peligro porque el coche frenaba bastante para pasar por los pasos elevados. Cuando se dió la salida de verdad salimos disparados. Hubo algunos intentos de fuga que no fueron a ningún sitio. Luis probó suerte pero su intento no cuajó, Dani también estaba atento en cabeza y yo también andaba por allí. Aproveché para probar suerte y cogí unos metros en compañía del Rodrigo, vigente campeón de Castilla y León (C.C.Robles) y otro de negro que no conozco. Yo iba con el gancho, sabor a sangre en la garganta y los pulmones que no daban más de sí. Se nos unieron más corredores por detrás entre los que estaba Dani. Intentamos abrir hueco pero nos cogieron enseguida.
Poco a poco fui perdiendo posiciones mientras en cabeza seguían a palos, aunque también había algunos periodos (breves) de calma. Al tomar el desvío camino de Villabrázaro comprobamos que la carretera seguía igual de mal que otros años. Allí pincharon unos cuantos, pero habría más... Hasta llegar a la N-VI la carretera pica un poco para arriba pero muy levemente. La carretera nacional es muy ancha y permite avanzar posiciones en el pelotón. Este año los antiguos "guardias tumbados" de goma (ilegales según la nueva normativa del Ministerio de Foment) habían sido sustituidos en su mayoría (quedaba uno) por pasos elevados mucho más fáciles de pasar con la bici. Las rotondas siguen allí y el peligro es considerable. Primer paso por el repecho y comienzo de la segunda vuelta al circuito.
En la carretera de la Alcubilla se hizo una fuga con varios corredores, entre 5 y 10, entre los que estaba nuestro compañero Luis. Dani seguía atento en cabeza y los demás íbamos distribuídos por el pelotón. Nuevo paso por el terreno minado, tremenda chupa de agua y la carretera se cobraba nuevas víctimas en forma de pinchazos (Antonio Sevillano fue uno de los que pinchó). La fuga seguía por delante a escasa distancia. Salimos de nuevo a la N-VI y aproveché para pasar a la cabeza del pelotón comandada por el equipo Vallisoletano Promociones Suquía. Creo que fue en el ascenso del repecho cuando se abortó la escapada.
Tras el paso por el repecho y la siguiente bajada casi pierdo contacto con el pelotón. Al poco rato se produjo una de las múltiples caídas del día y nuestro compañero Indy se paró porque se le había salido la cadena. Calonge y yo paramos a esperarle y nos pusimos a tirar para alcanzar al pelotón. En este corte venía Blanco Soto y dado que por delante teníamos a dos compañeros M50 decidimos dejar de tirar... En la N-VI se produjo otra caída en la que se vió implicado nuestro compañero Juan Trapiello. La bici se llevó un buen golpe, por lo que pude ver el manillar se partió por ambos lados y él también se hizo daño. Parece que la mala suerte se ha cebado con él, pues en Arenas de Iguña también le pilló una montonera.
Al paso por meta me paré para guardar algo de fuerzas para la carrera de Frómista del día siguiente. En meta había bastante gente que también había abandonado. La mayoría había pinchado, otros se habían descolgado y algunos habían tenido peor suerte y habían roto alguna rueda.
El pelotón llegó compacto al pie del repecho. Allí los más fuertes tomaron unos metros de ventaja. La victoria se decidió en un apretado sprint entre Fco. Prieto (Getafe) y Felipe Rubio (C.C.Robles). Felipe llevaba algo de ventaja a 20 m de la meta pero finalmente Prieto consiguió superarle y hacerse con la victoria. Por nuestra parte, Dani entró bastante bien sin dejarse llevar e intentando ganar algún puesto, Luis, Oscar y Fernando también llegaron bien colocados. Juan, Berto y yo no terminamos y Calonge e Indy llegarón en el siguiente grupo. La media del ganador fue de aproximadamente 42 km/h.
Lo peor sin lugar a dudas fueron las caídas. Esperemos que todos se recuperen pronto. A ver si entre todos intentamos que no se produzcan tantas caídas.